martes, 27 de mayo de 2008

INVITADO A BENFUMAT

Montse Tarrida, eficiente directora de la fábrica de ahumados Benfumat, empresa para la que, en su día, diseñé etiquetas, embalajes y catálogo, me invita a visitar la fábrica, y a dar mi opinión sobre un nuevo producto: el Salmón Benfumat Chef.


Visito las instalaciones de Benfumat, de 2.500 m2 , sita en el Poligono El Pla, en Sant Feliu de Llobregat, guiado por Françesc Prat, jefe de laboratorio, calidad e I+D+I, antes de mostrarme y de darme las pertinentes explicaciones acerca de ese nuevo producto, destinado exclusivamente a cocineros profesionales.

El Benfumat Chef es un segundo plato muy sabroso por su aroma a maderas nobles. Tiene una delicada textura y una muy agradable jugosidad, gracias a un innovador proceso de producción.
Montse Tarrida, sugiere, muy orgullosa de este nuevo producto, dos maneras de cocinarlo: a la plancha, terminando con unos minutos de horno. O también al vacío, envasándo la porción en una bolsa de cocción, con una nuez de mantequilla, y cocinándolo en un horno a vapor.
El Benfumat Chef se comercializa en piezas enteras o bien precortadas en raciones.

En Benfumat, con 25 años de experiencia, trabajan 51 empleados, alguno de entre ellos formado en Noruega. En mi recorrido observo con mucho interés como se elaboran, meticulosamente, las tres variedades de salmón ahumado: el Salvaje, el Nature y el Classic, y también el atún, la trucha, el pez espada o la anguila.


Yo, que soy un apasionado del salmón ahumado, lo ofrezco en todos los eventos de Relaciones Públicas que organizo y, desde hace muchos años, consumo los diferentes productos de Benfumat, que suelo adquirir en Semon.

A nivel anecdótico, quiero decir que el nombre de Semon surgió cuando su propietaria, Maria Vidal, madre de Montse Tarrida, jugó a invertir las sílabas del nombre de su hija.




www.benfumat.com
Fotos: Carlos Martorell, Benfumat.

LAS CALIENTES ANGUSTIAS DE PRUDENCIA RUPÉREZ

Es la una de la madrugada. Estoy en la cama haciendo zapping. Es la noche de la pesadez de Eurovisión. Y me acaba de llamar, desde una cabina, Prudens. Una perturbada que dice ser pariente mía, y que afirma, para colmo, que nos parecemos como dos gotas de agua.

En realidad, esta loca es la nuera del cuñado de un chofer de mi primo. Me ha dicho que la han echado del convento de las Hermanas Redentoras, en donde había ingresado con el nombre de Sor Angustias de los Clavos de Cristo.




La pobre Prudens ha montado muchos cristos a lo largo de su vida, pero nunca ha dado en el clavo. ¡Ahora me dice que se quiere suicidar, y que le hace falta dinero para la incineración!

Yo la habré visto, a lo sumo, unas tres veces en toda mi vida. Pero ella se empeña en que soy “su pariente lejano favorito”. Y una vez, cada cuatro o cinco años, me llama para pedirme dinero o algún consejo, y siempre a horas intempestivas.

Hay gente que nace con una flor en el culo. Pero ese no fue el caso de Prudens que, muy al contrario, me da la impresión que la parieron sobre un cáctus. Y por una paradójica casualidad, nació el día de la Virgen de la Prudencia, y de ahí le viene su tan inadecuado nombre.

Ya de niña parecía un botijo. Era gorda, gafuda y más fea que un pecado. Cuando, durante la gestación, a su madre le hicieron la primera ecografía, el ginecólogo confundió el feto con un tumor.



Yo estoy convencido de que es hija de algún amante de su madre, una mujer afectada por un calentamiento global, en la zona púbica, que rozaba la ninfomanía.

Una enfermera, justo después de romper aguas, le preguntó si quería que el padre de la criatura entrase en el quirófano para filmar en vídeo el parto, a lo que ella respondió tajante:
No, gracias. Prefiero que lo filme mi marido.

La pérfida madre, al ver el adefesio que había parido, en vez de darle el pecho, le dio la espalda. Y ese despecho marcó a Prudencia Rupérez para toda la vida.
De los genes de su desnaturalizada madre, la pobre Prudens, solo heredó ese insaciable picor en los bajos que, años más tarde, la llevaría a la desesperación, al alcoholismo y a una incurable adicción al gel Vaginesil.




A los 11 años, era un caballote que pasaba olímpicamente de muñecas, y solo quería jugar a médicos. En una ocasión, puso tanto empeño en su infantil pasatiempo, que le hizo la fimósis a uno de sus amiguitos, utilizando un afilado cuchillo de cocina. El amiguito casi se desangró, y lo máximo que pudieron hacer por él, en el hospital, fue una reconstrucción chapucera de su miembro, que acabó pareciendose a una bellota roída por las ratas.

Cuando reprendieron severamente a la precoz “Doctora Prudencia”, por su horrible actuación, ella se justificó diciendo que al niño le había practicado, simplemente, un lifting en el pene.

Una noche, igual que hoy, a altas horas de la madrugada, me despertó una llamada telefónica de Prudens. Tendría entonces unos 29 años, y ya estaba medio alcoholizada. Su llamada era para que la sacase de una duda: Se casaba en dos meses, y no sabía si casarse de blanco o de tinto. Y, por supuesto, necesitaba una "ayudita pecuniaria..."

-¿Y cómo es él…?- le pregunté, recordando la letra de una deprimente canción de Perales.
-Raimundo es un diamante en bruto- me respondió entre dos hipos.
Prudens había conseguido, milagrosamente, ligarse a un ejemplar del género masculino. ¡Y había logrado llevarle hasta el altar! El hombre era un energúmeno, en cuyo cerebro, en vez de actividad neuronal, se celebraba un festival de ácaros.
Raimundo resultó ser más un bruto que un diamante.



Prudens me lloriqueó tanto que, por desgracia, no me quedó más remedio que asistir a su boda, que tuvo lugar en una iglesia cutre de Hospitalet de Llobregat.
En el cartón de invitación al matrimonio leí: “Tremendo papéo y fiesta guay ”.

El sacerdote, en un ambiente de glamour de periferia y flores de plástico, bendijo la unión, y terminó pronunciando las palabras de rigor:
Hijo mío: Ya puedes besar a la novia.
A lo que Raimundo, tras mirar la hora en el reloj de imitación, que Prudens había comprado a un senegalés, en Las Ramblas, como regalo de boda, replicó:
Passsso…tío...

El banquete, por llamarlo de algún modo, tuvo lugar en un tugurio con olor a cenicero. Me sentaron junto a una anciana solterona, tía del novio, y aquejada de osteoporosis. Se apoyaba en una muleta, lo que no fue obstáculo para que se emperrara en sacarme a bailar La Macarena.

-¿Qué lleva la merluza?- pregunté al camarero, refiriéndome al acompañamiento.
-Quince días en la nevera- me contestó el muy grosero.

Pero el camarero no era, allí, el único maleducado. Escuché a uno de los invitados, que jugaba con un apestoso puro entre sus dedos, quejarse indignado de que el pollo estaba muy duro.
-Pues es de granja, y viene de Ávila- atajó la pedante y grasienta dueña del restaurante.
-Pues habrá venido andando, porque está como una puta piedra- le gritó el invitado.

¡Yo ya no podía más! Y como soy un profesional del escaqueo, antes de que el selecto personal empezara a emborracharse, desaparecí a la rapidez del rayo, logrando pasar más inadvertido que un pedo en un jakuzzi.

Me contaron que Raimundo y Prudens se divorciaron al poco tiempo. La fogosa Prudens no había conseguido la más mínima satisfacción, durante el corto plazo que duró su matrimonio. Pues al tal Raimundo solo le excitaban los partidos de futbol, que veía repatingado delante de la tele.

La noche de bodas, Prudens, en un tono sugerente, le preguntó a su flamante marido:
¿Sabes lo que es el clítoris?
Y Raimundo le contestó, mientras bostezaba abriendo la boca como un hipopótamo: No estoy muy seguro, pero creo que es una discoteca.



Cuando regresaron del viaje de novios, que hicieron a un pueblo de las afueras de Lerida, y alojados en una pensión de mala muerte, Raimundo le comentó a uno de sus compinches:
¡Seis días más y me la tiro, colega.!

Muy de vez en cuando, Raimundo daba tres saltos de conejo, sobre la pobre Prudens, dejándola a dos velas, mientras para colmo de cara dura, le decía, encendiendo el socorrido pitillito de post coito: Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Nunca salían de casa. Prudens se aburría como una ostra, y así se lo comunicó una noche a su marido.

-Podrías, por lo menos, sacarme a cenar la noche de nuestro primer aniversario- protestó Prudens.
-Vale, tía…- contestó Raimundo, soltando un resoplido de resignación. Y la noche siguiente, pidió unas pizzas, y montó la mesa en el balcón del apartamento.

Prudens no sabía ya qué hacer. Un día se compró un modelito rojo, muy sexy, que estrujaba su desbordante celulítis, y esperó a su marido encaramada al sofá.



Y, cuando llegó Raimundo del trabajo, en un tono de tigresa en celo, le pidió :
Hazme algo que… ¡me vuelva loca…!
Y Raimundo, ni corto ni perezoso, después de rascarse unos segundos la nuca, en ademán de profunda reflexión, tiró el mando de la tele por la ventana.

A la pobre Prudens el tarugo de Raimundo, la volvió loca de remate. Y fue a partir de entonces cuando empezó su adictiva afición al gel Vaginesil.

Hasta que una mañana, tras pasar varias semanas subiéndose por las paredes como una perra en celo, debido a su sempiterna abstinencia sexual, Prudens decidió abrir la puerta al repartidor de Caprabo, totalmente en bolas.



Esa misma noche me llamó, una vez más, por teléfono para pedirme consejo, pues se quería divorciar.
Recuerdo que me reí mucho cuando me dijo:
Finalmente he tenido un orgasmo de 6 grados en la escala de Richter, con epicentro en pleno coño.

Desde entonces, Prudens hacía un pedido al supermercado, dos veces por semana. Hasta que, un día, el memo de su marido llegó a casa, mucho antes de lo previsto, y los pescó en pleno movimiento sísmico.

Prudencia, que además de al gel le daba al Anís del Mono, tumbada en la postura del misionero, se armó de valor y, con el asustado repartidor de Caprabo encajado entre sus piernas, le gritó a su marido:
-¡Siéntate y aprende, capullo!
Passsso...tía!- contestó Raimundo, mordisqueando un palillo.-Me voy a ver la tele, que toca Champions.

Así pues, no es de extrañar que se divorciaran al año y medio de casados. Cosa que, hoy dia, es algo muy corriente.

Prudens, desde que se quedó sola, empezó a darle a la frasca, con la misma fruición y frecuencia que a unos promiscuos devaneos. Pasados unos meses, ya se había tirado a todo el barrio. Su anhelo por que le tocaran el punto G, se vio saciado con creces, pues consiguió que le tocaran todo el abecedario.

Unos la llamaban “La Semáforo”, porque decían que, después de las 12, no la respetaba nadie; y otros, más jóvenes, la apodaron “La Seven Eleven”, porque decían que estaba abierta las 24 horas.



Desprestigiada, vilipendiada, sola y arruinada, a más de alcoholizada, Prudencia Rupérez acabó durmiendo, entre cartones, en un cajero de La Caixa.
Una noche, en pleno delirium tremens, y con la serotonina por los suelos, a Prudens la cegó un resplandor (seguramente fueron los faros de un coche que pasaba por allí…), y escuchó una voz, que parecía salida de una nube, que le dijo:
Prudencia, levántate y ven a Mí. Solo tomando los hábitos encontrarás la paz y podrás gozar del éxtasis que tanto anhelas. Hazte monja y te ahorrarás hasta la peluquería.

Y así, hecha unos zorros, y arrastrando el carro que, en un gesto chorizo-nostálgico, había mangado en un Caprabo, y que contenía sus escasas y pestilentes pertenencias, Prudens llamó a la puerta del convento de las Hermanas Redentoras, donde fue caritativamente acogida por las monjas, que no sabían lo que se les caía encima.



Prudencia llegó al convento con un doble y descomunal mono de Vaginesil y de Anís del Mono (valga la redundancia). Y, para paliar la tremenda desazón, producida por ese doble síndrome de abstinencia, en un mes, se tiró al sacristán gay y a cuatro o cinco novicias. De este modo, y con grata sorpresa, Sor Angustias alcanzó el éxtasis y la paz, que aquella voz celestial, escuchada en pleno colocón, le había prometido.
Ahora dice que tardó tantos años en salir del armario, porque no encontraba la llave...

Sor Angustias de los Clavos de Cristo, debido al cristo que armó en el convento, y al escándalo por tanto clavo lésbico, fue fulminantemente expulsada de la Orden. Al salir por la puerta, le gritó a la Superiora: ¡Pasa de rollo, tía, y vente al bollo que es un chollo!, acompañando sus berridos con un contundente corte de mangas, con el puño cerrado y el dedo medio en ristre.

La última estadística sobre trastornos mentales, en España, arroja un aumento del 200 %. La cosa es altamente preocupante. Y Prudens se cuenta entre ese ascendente porcentaje.

Ahora, me pregunta cómo se podría suicidar y, para colmo de locuras, no solo me pide dinero para su posterior incineración, sino que además pretende que la acompañe al crematorio. Porque al verla allí, con aspecto masculino, debido a llevar la cabeza pelada casi al cero y pantalones, el recepcionista del crematorio, un tanto retrógrado, le había dicho:
Lo siento Señora, pero no está el horno para bollos.

¿Por qué me lían siempre las mujeres?
Descuelgo el teléfono e intento conciliar el sueño, pero me viene un súbito dolor en la ingles, acompañado por una desagradable hinchazón testicular, que me obligan a madrugar para ir a la consulta del úrologo.

El Dr. Feliu no ha tardado ni un minuto en pronunciar, sin la más mínima duda, su diagnóstico: La inflamación testicular que Usted padece no es debida a ninguna patología grave. Es simplemente una sobredósis de Chikichiki. Llevo varios días recetando a muchos pacientes que apaguen el televisor. Es una casposa pandémia.


Fotos via Flickr: Ramperto,Fîccîones, Missha, Belly_shirt_fun, El Codigo.

martes, 20 de mayo de 2008

UNA DE CAL Y UNA DE ARENA PARA EL SR. ALCALDE

UNA DE CAL:


Había recibido una invitación para asistir, el dia 16 de este mes de mayo, a la presentación de la exposición de las esculturas de Manolo Valdés, en plena Rambla de Catalunya.



Debo felicitar a La Caixa y al Ayuntamiento de Barcelona por llevar a cabo iniciativas culturales de esta envergadura. Ya hicieron algo así con esculturas de Igor Mitoraj. ¡Bravo! El arte en la calle.


Y UNA DE ARENA:

A las 17'30 h., había aparcado mi Smart, en Zona Azul, frente al nº 209, de la calle Rosselló, que debido a las obras ha quedado cortada. No se circula pero se puede aparcar. Pagué 4'50 €. para que el tiket fuese válido hasta las 19'30 h. Ví que las ruedas traseras de mi Smart depasaban la raya blanca de una zona destinada a contenedores, pero quedaba mucho espacio (como puede verse en este foto montaje, ante el nº 209 de Rosselló), pero no le dí importancia.


Grave error por mi parte, porque cuando pasé por delante, a las 18'30 h., en una bicicleta de Bicing, vi que la Grúa Municipal, ya se había, injusta y abusivamente, llevado mi coche, a las 17'59 h.



No me quejaría si me hubiesen multado. Pero como mi pequeño vehículo no obstaculizaba el paso, y estaba prácticamente dentro de la Zona Azul, porque de lo contrario no hubiese pagado un tiket de 2 horas, me parece una chorizada que, además del taxi hasta Plaza de España, por tan mínima infracción, tuviese que pagar 236'3 €. Por pronto pago me descontaron la cantidad de 45 €. ¡Todo un detalle!

En el depósito, manifesté en un tono más que desagradable mi indignación, diciendo textualmente que lo consideraba un robo y un auténtico abuso.

-Comprendo que la nueva generación no tenga respeto alguno por la clase política, ni por los agentes de la seguridad- grité delante de la ventanilla.- Se nota que el Ayuntamiento necesita dinero, y exprime al contribuyente con estos abusos, que se están comentado hasta en los medios de comunicación. El otro día, en el telediario, dijeron que habían multado a una mujer por tocarse el pelo mientras conducía. Y La Vanguardia dice: "Da la impresión de que los Mossos tienen la orden de recaudar como sea". La Grúa Municipal solo debería llevarse los coches que obstaculizan. Para colmo, en mi vehículo, estaba expuesto a la vista un tiket para 2 horas. Espero que mi dinero le sirva al Ayuntamiento para limpiar Barcelona, pues no la he visto tan sucia en toda mi larga vida.



Mucha razón tendría yo cuando, tras la ventanilla, todos permanecían impasibles, tragando quina. Ahora preparo una carta, con documentación adjunta y fotos, para que el Alcalde de Barcelona se entere un poco de cómo funciona su Grúa Municipal.

Fotos: Carlos Martorell.

lunes, 19 de mayo de 2008

EL ANALISIS DEL PROFESOR MARTZIK

De paso por Barcelona, via Sidney, conocí al Profesor Martzik, un psicólogo-grafólogo-fisionomista, especializado en el estudio de la expresión corporal.
Se ha dedicado unas horas a estudiar, detenidamente, un par de mis cartas manuscritas, y algunos de mis retratos, que van desde mi más tierna infancia hasta mi madurez.


Durante su concienzudo estudio, veía a Martzik levantar la cabeza de la mesa de mi despacho, y observarme minuciosamente, fijándose en mis gestos, mi forma de andar o de sentarme. Su mirada penetrante me incomodaba. Y estas son algunas de sus conclusiones, hechas en inglés, y que traduzco y transcribo de mi grabadora digital:

En esta primera imagen veo, en el gesto de la mano, y en la mueca de la comisura de su boca, a un niño que ha nacido sorprendido y preocupado por su entorno. Una expresión muy poco infantil para un bebé de tan corta edad. Es como una esponja que lo absorbe todo. Lo bueno y lo malo. Tendrá una gran memoria, pues sus ojos son como una cámara que graba imagenes inborrables.

En la expresión calma y sensata de su cara, en esta segunda foto, denoto represión, debido a una gran timidez, y a una madurez precoz bloqueada, que no puede, o no le permiten exteriorizar. Hay una falta absoluta de violencia, y una fragilidad física que le proporciona una gran sensibilidad, y que le convierte en un ser muy vulnerable. Aprecia la tranquilidad, el silencio, el orden y el espacio. Es muy pulcro en la higiene y en el vestir. Hay mucha introversión, y en este periodo empieza a generar un complejo de inferioridad, debido a compararse con sus más próximos, y constatar diferencias. No me extraña que haya titulado su Blog: "elobservadorsolitario".

Aquí, durante su periodo de adolescencia, se ven claramente en la mirada carencias afectivas, de comunicación, y de diálogo en su entorno familiar y social. Una personalidad torturada y muy introvertida. Hay un exceso de sumisión al poder. Podría comenzar un periodo de simulación y el uso frecuente de embustes, para proteger su auténtica intimidad. Se le ve obligado a unas actitudes y a un sistema de vida encorsetado, opuesto radicalmente a sus gustos. En su vida habrá misterio. En el mueble de su personalidad, en este momento, hay un cajón cerrado con doble llave.

Aquí dice Ud. tener 22 años. Y que ha "escapado" a vivir a esa isla de libertades, que es Ibiza. Sinembargo no veo en su expresión una verdadera explosión de felicidad. Parece que la obligada contención durante su periodo adolescente, y las heridas morales causadas, no han acabado de cicatrizar. La sonrisa es tímida, en ella hay bondad. Ud. se enfrenta a un mundo totalmente distinto, y todavía no está a la altura de las nuevas circunstancias. Siguen los complejos. Le cuesta mantener la mirada de otros, ya liberados del todo. Pero conseguirá estar a la altura de cualquier circunstancia.

Aquí veo el gran salto. Han pasado muchos años. Ese "sueño de Ibiza" ya no le sirve. Y ha tenido que retomar muchas de las anteriores costumbres burguesas, para sobrevivir e interrelacionarse con la sociedad. Pero ahora las maneja a su gusto y a su medida.
En esta última imagen da la impresión de seguridad en sí mismo, pero no es del todo cierto. Mantiene siempre ese punto de inseguridad, que mantendrá hasta el final de su vida. Pero con las suficientes tablas, que le han dado la experiencia y la madurez, para poder disimular esa inseguridad y sus frustraciones. Hay sarcasmo, aguda visión crítica y sentido del humor. Tiene dotes de actor, y una gran facilidad para el mimetismo. Está muy capacitado para sobrellevar la soledad sin desespero. Ha hecho de la soledad una aliada.

En resumen, y tras estudiar preferentemente su grafología, le diré que en la actualidad hay: Creatividad, imaginación y fantasía. Obsesión por la estética. Capacidad de síntesis y claridad de ideas. Hay deseo intelectual de compartir, pero es celoso. Mantiene una firme escala de valores. Es protector. No se deja influenciar con facilidad. Es autóctono. Es tenaz en pos de objetivos, pero puede abandonarlos antes de llevarlos a buen término, si llega el aburrimiento.

Debido a su sensibilidad, se ve sometido a periodos de desaliento y desinterés. Su actitud es progresista. Hay equilibrio entre idealismo y sentido práctico. Pero está negado para el cálculo y la matemática. Por lo que no es materialista.

Es prudente y sincero, pero muy reservado en lo que se refiere a su "yo" más íntimo debido, probablemente, a una estricta educación, en la que no se consideraban correctas las manifestaciones de afecto. Tiene facilidad de palabra y refinada ironía, pero siempre dentro de un contexto de respeto. Seguro que cuando se desenvuelve en ambientes sociales, o de trabajo, muestra Ud. modales muy correctos y elegantes, pero un tanto circunspectos.

Solo se abre con sus "iguales". Solo las otras "ovejas negras" llegarán a conocerle a fondo, y podrán disfrutar de su auténtica personalidad. Por ello, subyace en Ud. una necesidad afectiva insatisfecha, pudiendo llegar a producirle desasosiego. No soporta el rechazo. Cuando, en quienes estima o quiere, aprecia una actitud negativa hacia Ud., o cualquier pequeña deslealtad, se siente muy dolido. Lo que puede llegar a angustiarle e inducirle, en ese estado de ánimo, a adoptar posturas que no concuerdan con su verdadero sentir.

Aunque es muy posible que haya probado algún alucinógeno o alguna sustancia estimulante, le recomiendo que no lo haga, pues le provocarían paranoia. Y si ha consumido alguna vez, seguro que sabe muy bien de lo que le estoy hablando.

En el plano sexual hay fantasía erótica, y una notable demanda instintiva, aunque ambas están sometidas a control. Es importante, en cuanto a conseguir una realización satisfactoria, que se establezca, previamente, un clima de afecto y confianza.

Me despido de Martzik, dándole las gracias y la mano. Mi brazo ha estado unos cuarenta días inutilizado bajo un yeso, y mi mano no ha recuperado aún su capacidad de presión. Espero que no lo interprete como un síntoma más de debilidad. Porque yo, cuando intercambio un saludo, extraigo mucha información del tacto, la presión y la temperatura de una mano. Y eso que no soy Martzik...

Después de releer varias veces este texto me ha quedado una duda: No sé si descorchar una botella y alzar mi copa, o tomarme un valium y meterme en cama. Creo que me limitaré a beber un vaso de agua.

Fotos: Toniç (via Flickr) y Carmina Oliveras de la Riva, Estevany, Sylvia Polakov.

martes, 13 de mayo de 2008

EL ESTUPOR DE LAS PERSONAS DE BIEN

En mi primera novela, "Réquiem por Peter Pan", califiqué a la televisión de Anticristo. Hoy, sentado delante del televisor, pienso que me quedé corto.

Hoy veo a una niña que ha parido, con tan solo 10 años de edad, violada por el novio de una mujer que la cuidaba, ejercendo de canguro.



Hoy veo a un gogó, de un bar de travestis, que ha matado a palos a su padre adoptivo, de 81 años.


Hoy veo a una joven que ha apuñalado a su abuela hasta darle muerte.

Hoy veo, estupefacto, un rosario de asesinatos, perpetrados a mujeres por sus parejas, ex-amantes o maridos.


Hoy veo las noticias sobre Operación Bloque, un gravísimo caso de gangsterismo, corrupción y extremo abuso de poder, por parte de agentes de la Policía Municipal de Coslada, Madrid.


Hoy se habla de nuevo sobre el paro, la crísis aguda, e incapacidades varias de gestión política. Y sigue el monstruoso y diabólico culebrón sobre Josf Fritzl, y su: "Hogar, dulce Zulo".



Y no es el único crímen terrorífico ocurrido en Austria. Un hombre a matado a todos los miembros de su familia por que se había arruinado. Un gesto de devoción familiar.

Y todo ello rociado con horripilantes imagenes de miles y miles de heridos sangrantes, y de cadáveres esparcidos por los suelos, debido a tremendas catástrofes, como incendios, terremotos y tornados, muy posiblemente causados por un progreso erróneamente gestionado.




Y llega el verano, y con él, la obsesión por adelgazar, para estar presentables en las playas. Pero ya no nos hacen falta pastillas, ni regímenes, ni tratamientos, ni liposucciones.



Basta con sentarse a la mesa, para comer, delante del televisor, y ver el telediario.
A las personas de bien se nos cortará el apetito y adelgazaremos.

Fotos via Flickr: Absoluv, Sayle Marz, Jacilluch, Miracle Man, Carlos Challco, Quatrox.

lunes, 5 de mayo de 2008

LA "NO BODA" DEL CAZADOR CAZADO

Sin curas ni jueces, pero ante 200 testigos, Kiko Muntadas Prim y Anne Darlet, con su hija Bianca, en brazos, de solo un año y medio de edad, se prometieron amor eterno, en el impresionante marco del Monasterio de Piedra, en Nuevalos, junto a Calatayud.

Lamento no tener imágenes de todos los asistentes, pues tuve que elegir entre fotografiar o divertirme.

El profesional cazador blanco, que presumía siempre de libertad, y rechazaba tajantemente la idea de formar una familia, ha sido cazado por una dulce jovencita francesa, que podría ser su nieta.

A las 18'30 h. de la tarde, los invitados tomamos asiento en los bancos de una majestuosa iglesia en ruinas. Y al poco rato, Kiko, Anne y Bianca hicieron su entrada sobre una alfombra roja, al son de un profesional coro, que pasaba del clásico liturgico, a La Vie en Rose, o a Mamma Mía, de Abba.
Fue una "boda" distinta a todas. Una "boda" surrealista y muy divertida. Para empezar el atuendo de los novios: Anne, al más puro y sencillo estilo de hippy market de Ibiza. Y Kiko, como es habitual en él, vistiendo un atuendo étnico, mezcla de talibán, africano y cazador, calzado con altas botas de cuero. Y para esta especial ocasión nos sorprendió con un original sombrero africano, que me recordó a esa especie de capucha de boata, con la que los ingleses cubren las tetéras, para conservar el té caliente .

Y entre los atuendos de los invitados, todos amigos incondicionales, y cuya lista no puedo mencionar por un problema de espacio, hubo de todo: smokings, trajes oscuros, elegantes trajes largos o de cóctel, ropa hippy, gilabas, e incluso un gladiador romano y un cazador de safari con salacot.

La pareja tomó asiento en el primer banco, junto a Pierre, el fiel y ya jubilado sirviente de Kiko, nacido en Dahomey (hoy Benin). Y como Anne se ausentaba, porque Bianca lloraba mucho, Kiko con su estrafalario sombrero, y Pierre con su gilaba azul, parecían los verdaderos novios.
Stephan Labelle, hizo las veces de elegante maestro de ceremonias. Pedro de Felipe Jr., vestido a lo Indiana Jones, le dedicó unas muy divertidas y ocurrentes palabras. Vanni Leopardi, descendiente del famoso poeta, no quiso ser menos que su antepasado, y leyó unas rimas en italiano.
De repente irumpió en la escena un grupo de maños, bailando y cantando jotas. Y Mimmo Ferretti, flanqueado por Tammy y Javier Valiente, subieron al escenario y nos sorprendieron con una jota muy cómica.
Pierre, el fiel sirviente, también dedicó a Kiko unas tiernas palabras en francés, recalcando el mutuo respeto que se han tenido durante tantos años. Razón por la que le sigue llamando: Señorito Kiko.
Yo estaba sentado junto a mi adorada Yvonne Bol-lero, llegada para la ocasión de Miami. Hacía tan solo dos días que me había liberado del horrible yeso, que había forrado mi brazo derecho durante 40 días. Y aproveché, micrófono en mano, para recordar a Kiko, en broma, lo "maravilloso" que había sido tenerle de vecino, puerta con puerta, durante 30 años en Ibiza. Pues nunca olvidaré sus constantes y arítmicos bapuleos a un tamtam, a las tantas de la madrugada. O sus roncos canturreos, totalmente emporrado, de regreso de alguna fiesta al amanecer, dando sonoros pisotones con sus botas al subir las escaleras, para luego seguir berreando, tras dejar su puerta abierta, de par en par, para mi deleite.
Y también le dije que me había dejado solo en la estacada. Pues durante años no ha cesado de repetirme: "Martorell, tú y yo somos los más listos. ¡Libres, y sin ataduras, ni hijos!".

No hubo lanzamiento de ramo de flores blancas, para dar suerte a una futura casadera, porque la novia, en vez de ramo, llevaba a Bianca en brazos, y no hubiese sido correcto lanzarla.

De haber habido ramo, hubiese sido para la sexy Condesita Benedicta Shall-Riaucour, que este verano contraerá matrimonio con Winston Theler, perteneciente a una familia que adoro al completo. En la foto está junto a su futura cuñada, y complice, Tiffany Theler, recuperándose de la juerga de la noche anterior.
Tras un largo aperitivo, en otro bello rincón del Monasterio, pasamos a cenar al claustro. En el centro del claustro, un cuarteto de música clásica amenizó el banquete.
A los postres, la Sra. Darlet, la suegra, 20 años más joven que su yerno Kiko, le dedicó unos divertidos "Cuentos de la abuela", en los que El Principe viajero (Kiko, off course...) buscaba incansable a su Princesa (Anne), y no la encontraba. ¿Por qué? Pues porque la Princesa aún no había nacido...

Luego: música en vivo, baile, tambores y una corta actuación del Dj Pocholo Martinez Bordíu. La pista se caldeó a partir de que yo apagase todas las lámparas, creando una atmosfera más discotequera. No pude remediarlo. Es mi deformación profesional.
Un fornido negro y Antonia Dell 'Atte, bailando enloquecidos, rodaron por los suelos. Suerte que la italiana es potente y no le pasó nada. Yo, a un palmo de ellos, ví de nuevo peligrar mi brazo.
Al día siguiente, agotados, nos pusimos todos en marcha para el regreso. Unos partían en Ave, otros en avión desde Madrid, otros en coche, y un aristocrático grupo de italianos, en el jet privado de Ferdinando Brachetti-Peretti y su encantadora esposa, la Princesa Mafalda Von Hesse, que cenó a mi lado.

Antonia y su hijo Clemente, que se había rapado al cero, para solidarizarse con el Tibet, me llevaron en coche hasta Barcelona.
Kiko nos despidió afónico, y Anne con su virginal sonrisa.

Fotos: Imma Gonzalez y Carlos Martorell.